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Donde habite el Olvido

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Tiago

October 05

Ella

Pensaba.

En ella.

Su mirada, sus labios...

y esa curva que se formaba en su cuello cuando ladeaba la cabeza en ese amago infatil.

Aunque ella no era nada infantil. Era una mujer sutil. Y peligrosa.
Una mujer de esas que enamora desde el primer instante que la ves,
andando con ese paso firme, segura de si misma y de su atractivo.

Aun recordaba la primera vez que la vio, y perdió el sentido.

Esos rizos, esa mirada retadora, esa mueca burlona en la cara que asustarían al más pintado.

Siempre se había preguntado como podía ser así. Una mujer fatal.
De esas que seducen con la primera palabra que dejan escapar de su boca, que conquista como quiere y cuando quiere.

Dios... no podía ser humana.

Esa mujer, malvada y manipuladora. Desde el primer instante que la ves, sabes que es capaz de manejar todo a su antojo, para lograr sus fines.
Y nunca estás seguro de si ese beso era sincero o, simplemente, pretendía sacar algo de tí. Incluso a veces, dudaba si ella jugaba con sus labios por el mero hecho de divertirse.

Pero aun así, al mirarla, no dejaba de ver una criatura frágil.

No la hubiera visto como un demonio si antes, al verla por primera vez, no se le hubiera aparecido como un ángel. Parecía tan delicada a la par que peligrosa. Eso formaba también parte de su atractivo.

<<Dios mio...>>

Pensó mientras imaginaba sus manos jugando con el cuerpo de otro hombre.

La había buscado, sí. Pero ella sabía perfectamente como lograr que no la encontraran si eso era lo que deseaba. Y el sabía perfectamente que era lo que ella quería. Había jugado con el y se había aburrido.

Se habrá marchado a buscar otro juguete...

Miraba al techo, maldiciendo en silencio.

Pero él sabía perfectamente, que no iba a volver a verla...
April 27

***

Ser fuerte es intentar perdonar a alguien que no merece perdón.






Sonreir cuando se desea llorar.






Consolar cuando se necesita consuelo.






Tener fe cuando no se cree.






Es hacer feliz a alguien cuando se tiene el corazón hecho pedazos.






Amar cuando se quiere odiar.






Mantener firme la mirada cuando pesa el mundo sobre tu espalda.


















Hay que decir lo que se siente y hacer lo que se piensa.

Hay un recoveco en nuestro corazón en el que se encuentra

el calor necesario para lograr sufragar las noches

de pensamientos vanos y de soledad.


April 21

no saber lo que se quiere

La gente no sabe lo que quiere.

Ese es el principal problema: la capacidad de elección.

Es sorprendente lo nula que puede ser en algunos especímenes.

Supongo que es [medio] normal, en ocasiones es difícil elegir.

Pero ante la variedad de opciones, siempre habrá alguna que te motive más, ¿no?

Bueno, puede que en alguno momento no sepas por cual decantarte.

El comportamiento habitual es ir probando.

Y si no me gusta la primera, siempre puedo recular y tirar pa' otro lado.

Pero en determinados instantes de la vida, cuando te decides por una de las elecciones todas las demás desaparecen.

Por eso a veces hay que tener un poco de sentido común (¿Sentido que...?) y sopesar la variedad de opciones.

Pero volvemos al encabezamiento: la gente no sabe sopesar.

¿Por qué?

PORQUE NO SABE LO QUE QUIERE.

Aparte, lo que casi nunca se tiene en cuenta es que una elección conlleva consecuencias.

Pueden ser mejores o peores, previsibles o imprevisibles, esperadas o inesperadas...

Pero ahí están.

Y como tales, hay que asumirlas.

Aquí llegamos a otro punto cojonudo de la elucubración: para colmo, la gente no quiere (incluso en ocasiones no puede) asumirlas.

Sería tan bonito y sencillo hacer lo que nos da la gana sin tener que responder ante nada ni ante nadie.

Pero no es así.

¡Ahhhhhh! ¡Se siente!

A ver, es como todo.

Un ejemplo: llegas tarde a tu trabajo. Porque sí. Porque ese día decides que las malvadas sábanas de tu cama te van a secuestrar.

Normalmente la recriminación/aviso llega.

Ahí entra el individuo.

Puede reaccionar asumiendo la falta y recapacitando.

Al día siguiente, si tiene cabeza, llegará pronto.

Pero también se puede dar el caso de que se la repanfinfle y que pase soberanamente de la advertencia.

Entonces, al día siguiente te pegarán una sutil patada en ese trasero que tienes enamorado de la comodidad de tu colchón y te echarán a la p*** calle.

Si aun tienes suerte te darán una segunda oportunidad para reaccionar.

Y luego, encima, el individuo tendrá las narices de quejarse por el broncón o por el hecho de haberse quedado sin trabajo.

¡Alma cándida! ¡Pero si te lo has ganado a pulso!

No pretenderías que te dieran las gracias o te aplaudieran...

Queda claro, ¿no?

Pos eso [Poseso = el que esta endemoniado, que ya me lo sé, graciosillos!]

Bueno, y si entro ya al trapo, pensemos, por un instante (sé que es complicado, pero se puede hacer, de verdad...) en las consecuencias que una mala elección puede conllevar para los demás.

No, no... no en todos los demas.

Se deja el yo aparte (esto sí que es difícil!) y se piensa en el "resto".

Digo "resto" refiriendome a amigos, pareja, familia, etc...

Pedir que se piense en todos los demás (toda esa marabunta de gente que importa una mierda y que habita el mundo) sé que es imposible.

Sería dejar de lado el ego y pensar en el bien común. De los demás, de los tuyos... pero también el tuyo propio.

Aun así, somos como somos, y el egoísmo es una característica humana por naturaleza.

También hay quienes pecan de lo contrario. De cualquiera falta de egoísmo, autoestima o similar.

Lo cual es un problema. Hay que saber quererse (un poco, sin llegar a la egolatría).

Tengo que destacar que esto son casos mínimos y extraños. Dignos de estudiarse en laboratorio.

Pero...

¡¡¡Seamos realistas y pidamos lo imposible!!!
February 04

***

Era tarde. Muy tarde. Sobre la barra una cerveza y un vaso de cristal. Era hora de cerrar casi. Ella bebía vodka. Con hielo.
Y hablaba. Le apasionaba hablar y más si el tema le interesaba. Él se limitaba a mirarla, entre trago y trago de cerveza.

Ella apartó uno de sus oscuros rizos de la cara y le miró.

- No me des cuerda. Empiezo a hablar y no sé callarme.

El meneó la cabeza y le sonrio pero de su boca no salio ni una palabra. Se quedo mirandola.

- ¿Qué? ¿Qué pasa?

- Te miro.

- Ya, ya lo veo - replicó ella.

- Lo siento. Es culpa tuya.

- ¿Mia?

- Sí. Tus ojos... me tienen encandilado.

Ella se rio suavemente.

- ¡Qué tontería!

- Es verdad. Me hablan.

- Deja de decir chorradas - le miró con reprobación.- Pareces un adolescente enamoradizo.

Él sonrio de nuevo.

- Me has hechizado, ¡bruja!

Esta vez fue ella quien no pudo reprimir la sonrisa.

- ¿Qué buscas? ¿Qué es lo que quieres de mi?

- No quiero nada de ti... - respondió ella visiblemente turbada.- Me diste conversación amena. Y yo me quedé hablando contigo. Nada más.

- Tus ojos no mienten. Tu sí.

- ¿Qué te dicen mis ojos?

- ¿Qué me dicen? - repitió él.- Te sientes sola. Al borde del abismo. Me tienes miedo.

Tras la última frase se quedó mirándola y esbozó una sonrisa.

- ¿Miedo? ¿A ti? - dijo con cierto tono burlón.- ¿Por qué iba a temerte?

- Pareces muy segura de ti misma pero no sabes nada de mi, no controlas la situación, y eso te asusta.

Ella frunció el ceño pero no dijo nada.

- Tu silencio confirma mis palabras, ¿no?

- Te equivocas. ¿Qué es lo que tu quieres de mi?

- Soledad compartida.

Sus miradas se cruzaron un instante.

- Yo no necesito compartir nada contigo... ni con nadie. - murmuró ella mirando el fondo de su vaso.

- Nadie es tan independiente.

- Yo sí. Yo soy una "nadie" a la que no le hace falta nada de ninguna persona. Y menos de alguien como tu.

- ¿Alguien como yo? - y alzó la ceja, extrañado.

- Me parece una arrogancia que te atrevas a creer que me interesas lo más mínimo. Y encima tienes la desfachatez de afirmarmelo, con semejante seguridad.

- ¿Me estas intentando decir algo?

- Sí. Que vuelves a equivocarte. Eres un estúpido si piensas que has despertado en mi algún tipo de interés.

Apuró el contenido del vaso y le pidió otro al camarero. Y él, de repente, estalló en carcajadas.

- ¿Se puede saber que te hace tanta gracia, imbecil? - le miró un pelín enfadada.

- Tu. Eres muy graciosa.

Ella frunció el ceño y se paso la lengua por los labios. Estaba empezando a enfadarse. Bebió un trago de su vaso.

- No sé que gracia puedo hacerte.

- Mira, niña orgullosa... - ella esbozó una mueca desagradable y el sonrio divertido.- Estás aquí, interpretando tu papel de tía dura y sin sentimientos. Como si fueras una persona muy fría.

- Soy como soy. No tengo nada que ocultar. ¿Como sabes que no soy como me ves?

- Lo sé porque... cuando hablabas, al principio, tus ojos tenían un brillo especial. Detrás de esa fachada hay una chica muy diferente a la que dejas ver.

Ella no dijo nada. Bebió otro trago de vodka.

- Intentas ocultar tu miedo, -prosiguió él.- eres un animal herido y te defiendes atacando.

- No tienes ni puta idea de lo que estás diciendo.

- Y tu no tienes ni idea de cuanto daño puede hacerte la soberbia con la que actuas.

- Ya te he dicho que soy como soy, yo soy como quiero. Y si es malo o peor para mi es , unica y exclusivamente, mi problema. - replicó poniendo cierto énfasis en las dos últimas palabras.

- Eso es totalmente cierto. Pero deberías hacerme caso.

- No veo ningún mótivo por el cual debería hacerte caso a ti.

Él sonrió de nuevo, divertido.

- Eres frustrante y desesperante.

- ¿Por qué? - ella alzó la mirada, desafiante.- ¿Por qué no has conseguido engatusarme con tus frases de guión? ¿Por qué no has logrado sonrojarme? ¿Por qué no has podido dejarme sin palabras? ¿Por qué acaso no soy la niña tonta que pensabas que era?

- No. -hizo una pausa y luego entrecerró los ojos.- Porque eres muy cabezona y no das tu brazo a torcer.

Ella se rio suavemente.

- Nunca lo hago.

Apuró el vodka y pagó al camarero.

- Bueno, señor filósofo de las elucubraciones baratas bañadas en alcohol... Doy esta conversación por finalizada.

- ¿Te vas? - preguntó mirándola.

- Claro, no voy a quedare aquí, contigo... Además, empiezas a aburrirme - respondió ella mientras se ponía la chaqueta.

- ¿Vas a dejarme aquí solo?

- Evidentemente, sí. Creo que se ve bastante claro.

- ¿Volverás a deleitarme con tu palabrería y cabezonería?

- Eres muy pesadito con las preguntas... ¿sabes? - le dijo ella desde la puerta.

- Ya, pero... ¿volveré a verte?

- Te aseguro que no.

Y desapareció por la puerta sin detenerse ni un instante, sin volver la mirada, sin decir adios...

December 19

La princesa Casandra

De todos los trágicos destinos que la guerra de Troya deparó a héroes y heroínas tanto griegos como troyanos, no creo que ninguno se pueda comparar al que las Parcas reservaron a Casandra, la princesa dotada con el amargo don de la profecía. Hija de Príamo y Hécuba, reyes de Troya, la joven princesa cautivo con su belleza al mismísimo Apolo, quien, con el objeto de conseguir sus favores le otorgo las capacidades proféticas que el dios dominaba (Apolo era el señor de Delfos),
Sin embargo, la pudorosa princesa no pudo, o no quiso, cumplir su parte del trato por lo que el dios, al no conseguir la virginidad de la princesa, vengativo y rencoroso, en vez de retirarle el don que le había concedido, le escupió en la boca. Su don quedo entonces convertido en una maldición: desde ese instante los certeros vaticinios de Casandra jamás serían creídos por nadie. Es por esto que sus premoniciones y advertencias fueron siempre desoídas, para su desgracia, por los troyanos.

Si nos centramos en su más famosa profecía, esta fue cuando vio llegar a Paris con Helena como amante. Supo entonces que la ciudad tenia sus días contados: la mayor coalición de guerreros tenían por objeto recuperar a Helena, esposa de Menelao: Agamenón, Aquiles y Odiseo.

Sin embargo, tras diez años de sangriento asedio por parte de los griegos, la ciudad aun permanecía inexpugnable. Entonces, Odisea hizo cambiar el rumbo de la guerra al maquinar el engaño del caballo de Troya. Ante las puertas de la ciudad y tras levantar el cerco, los griegos dejaron un caballo de madera inmenso, como ofrenda a la diosa Atenea. Parecía que desistían en su empeño y retornaban a su patria. Pero nada más lejos de la realidad pues en el interior del caballo hueco de madera un puñado de guerreros griegos aguardaban a que los incautos troyanos introdujeran la ofrenda en la ciudad para así franquear la entrada al resto del ejército griego. Casandra gritó en vano que era una emboscada, que la ciudad sería tomada aquella misma noche. Pero los troyanos introdujeron el caballo de madera en la ciudad y festejaron la que creían su victoria.

<< ¡Miserables! – gritaba Casandra.- ¡Ya caminamos bajo las tinieblas, pues a nuestro alrededor la ciudad se encuentra dominada por la sangre y el fuego, y por un triste hado! ¡Por todos sitios muestras los inmortales funestos prodigios, y nos encontramos a los pies de la muerte! ¡Insensatos; no tenéis idea de vuestro maldito destino!>> [Posthoméricas de Quinto de Esmirna].

Los griegos entraron a sangre y fuego en Troya e hicieron enfrentarse a cada troyano a su terrible destino. La propia Casandra, cuya maldición – y la de toda Troya – venía dada por negar su virginidad al dios perfecto Apolo, fue violada por Áyax Oileo mientras se encontraba abrazada a la estatua de Atenea en su templo.

Pero los males de Casandra no acababan aquí. En el reparto del botín la princesa fue escogida por Agamenón, que sentía una violenta pasión por ella. Cuando Agamenón regreso a Grecia, la reina Clitemnestra y su amante Egisto habían tramado la muerte del rey Agamenón, esposo de aquella. Poseída por los celos, Clitemnestra también dará muerte a la nueva concubina de su marido. La desdichada profetisa lo ve claramente y así lo proclamó.

<< ¡Esta leona de dos pies [Clitemnestra] que se acuesta con un lobo [Egisto] en ausencia del altivo león [Agamenón], me va a asesinar! ¡Desgraciada de mí! ¡Como si preparara un veneno, en la vasija de su odio pondrá también lo que él debe por mí! ¡Mientras ella afila el cuchillo contra su marido, se jacta de que va a hacerle pagar con la muerte el haberme traído […] ¿Por qué he de gemir y sentir por mi compasión? Puesto que fui la primera en ver como acabó Troya, y en ver a quien la tomó llegar a su fin por decisión de los dioses, tomaré la iniciativa y entraré en la casa, teniendo el valor para morir.>> [Agamenón de Esquilo].

Así, poco antes de que su cadáver apareciera en escena junto al de su amo y tirano Agamenón, Casandra implora su último deseo en una plegaria: “Ante esta mi postrera luz del sol, suplico que los enemigos rindan cuentas frente a sus asesinos, mis vengadores también por mi muerte, la muerte de esta pobre esclava que fue fácil presa.”

La tragedia de Casandra estriba en la impotencia que rodea su don divino que solo le añade dolor a su destino. Marginada y desdeñada por aquellos cuya suerte lloraba, se puede afirmar que Casandra es la heroína que en mayor medida padeció la ruina de Troya.

September 29

Libertad...!

Sólo una boca y dos oidos
no les parece señal,
lo primero es escuchar
y luego hablar.

Empecinados en que solo
pueda haber una opinión,
el primero de los sentidos
es la razón.

Quizás un día encuentre a alguien que me lleve a otro lugar
sin mentiras, falsedades, ignorancia y mezquindad.

Saben de todo, creen en nada
y no quieren comprender,
solo sé que no se nada,
eso sé.

Todo lo juran, lo manejan
a su antojo y decisión,
este mundo no es mi mundo
es mi prisión.

Quizás un día encuentre a alguien que me lleve a otro lugar
sin mentiras, falsedades, ignorancia y mezquindad.

Llévame, donde nadie me haga callar,
donde pueda pensar con libertad,
expresarme y dar mi opinión,
sin que nadie me pueda juzgar,
sin que nadie me quiera juzgar,
más allá de los limites del bien y del mal...
Más allá...

[Más Allá - Warcry]

Esta canción es genial. La letra es tan cierta... Y la dedico a muchisima gente. A ti, y a ti también. Ya saben quienes son, no hace falta decir más. Y a toda esa gente con la que me cruce que no sabe dar la cara en la vida. También os la mereceis. Y a toda la gente que tengo que soportar en el día a día por mi excesiva educación. Ojala os atraganteis con vuestra hipocresia.... ja! Pensandolo friamente, esta cancion hubiera sido buena para despedirme de aquel foro, también... jej. Me hace gracia que cuatro versos mal colocados tengan tanta razon y se los pueda dedicar a tanta gente y aplicar a tantas situaciones. A ver si a quienes os tiene que dar por pensar, os da.

Menos mal que yo ya tengo a quien me lleva más allá... (os ailoviu... y os lo mereceis todo x estar ahi. Mi rey Alejandro, sabes que te adoro... pequeña Balb, tailoviu...!! Fox, JTM y no sabes cuanto!!!!)

September 03

Lost

Estaba de rodillas en el suelo. Su mano derecha acariciaba la pared azul. Cogió la llave y siguió rascando la pared. Estaba escribiendo una palabra. Se arrastró por el suelo hasta chocar con la otra pared y se quedó extasiada mirándola: INDIFERENCIA.

Se abrazó las rodillas. La palabra en blanco destacaba extrañamente en el fondo azul. INDIFERENCIA. Realmente no estaba muy segura de lo que significaba pero le gustaba el sonido al pronunciarlo. INDIFERENCIA. Tal vez tenía que buscar el significado en ese libro que su hermana mayor llamaba diccionario... aunque prefería no tocar un libro. Hacía tiempo que los había desechado de su vida. Le hacían pensar.

INDIFERENCIA

Sí... era un sentimiento intenso. También era una actitud reprobable pero estaba convencida de que era lo mejor para ella.


[Vale, ya sé que es una vergüenza y que he estado perdida... pero tenía cosas mas importantes que hacer y nada escrito para colgar. A ver si consigo seguir con las crónicas algún día... ]
July 05

Crónicas de Roma (Part. II)

Chiara tuvo un pequeño encontronazo con los guardias. El toque de queda era una ley y la señorita la estaba rompiendo. Pero la cainita, conociendo el malpagado oficio de guardia nocturno, consigo escapar tras abonar 20 maravedies de plata por cabeza [Qué sepas que aun los tengo contados todos... perra!!!]. Y siguió hacia la judería. Se inscribió en el registro y preguntó al guardia por alguien en el barrio con las iniciales D.D. El hombrecillo le respondió que solo recordaba a un hechicero que vivía en la calle principal de los comercios cuyo nombre era David. Pero nada más.
Chiara se dirigió hacia allí sin saber que un murcielago le seguia a traves del cielo nocturno de Barcelona. Luthenberg no podía entrar a la ciudad de otro modo, así que había tenido que transformarse.
 
La cainita golpeo la puerta y nadie respondió. En la casa de al lado, se abrió la puerta y apareció un rabino.
- Nuestro vecino es un poco duro de oido. No os abrirá está noche. Volved mañana.
- Lo siento, es un asunto urgente.
- ¿Quereis pasar a mi hogar a calentaros al fuego y comer algo?
- No, muchas gracias, Rabino...
Chiara volvió a golpear la puerta con fuerza. Una luz titilante se vio a traves de la ventana acercarse a puerta. Una mujer mayor, con el ceño fruncido le miraba desde el vano.
- ¿Qué quereis? ¿Quién sois?
- Soy Chiara de Montenegro. Busco a David el hechicero.
La mujer le hace pasar y la deja a oscuras en la sala mientras va a buscar al mago. Ciertamente parecía enfadada, pero a esas horas la gente normal dormía, no iba de visita.
Un anciajo enjuto y arrugado apareció en la sala. Encendió unas cuantas velas y se sentó en un escritorio instandole a que se acercara. Chiara se acercó.
- Señorita de Montegro... ¿Qué quereis?
- Ha aparecido en mi casa esto - dijo mostrándole el pergamino.- ¿Qué sabeis?
- Lamento deciros que yo no tengo relación con esto.
- ¿Seguro? - le inquirió Chiara.
- Es un grupo, la Daga de David. Tienen relación con ciertos seres... inmortales, como usted, supongo.
- Se equivoca. Yo...
El anciano se levanto y acercó una vela a la cara de la cainita.
- No me mintais. No me importara quemar el taller de hechiceria si vos ardeis dentro también.... Fuera de mi casa!
- Pero...
- ¡He dicho que fuera! - gritó amenazador.
Chiara salió de la casa, y la puerta se cerró dando un golpe. Sería mejor que fuera a ver algo en la librería nocturna. Desde la esquina de la calle, unos ojos, la observaban.
July 04

Crónicas de Roma (Part. I)

22 de Abril de 1223 --- Barcelona

Chiara de Montenegro se levantó de su ataud como cada noche. Pero hoy era diferente. Encontró, en la mesita junto a la puerta, un pergamino junto con un crucifijo de plata. En el estaba escritosu nombre; deboajo, una D entrelazada a otra D, como unas iniciales, y debajo una estrella de david. La cainita escrutó los objetos.

- Hmmm... habrá que ir a la judería.

Y como buena Lasombra se atavió con uno de sus mejores vestidos. No en vano había pertenecido en su vida mortal a la nobleza napolitana. Y, además, ahora era la viuda de un famoso mercader. Podría derrochar, y lo hacía. Cogió 100 maravedías de plata, por si acaso, y se dispuso a ir a la aljama.

***

Mientras tanto, en un bosquecillo en las afueras de Barcelona, Luthenberg se despertaba y salióa de su agujero. Fue a dar su paseo nocturo por el bosque cuando se dio cuenta de que hoy había algo diferente. En el tronco de enfrente, clavado con una daga plateada, un pergamino. En el, su nombre y dos D mayusculas entrelazadas sobre una estrella de David. Se guardó la daga y el pergamino.
El gangrel se dirigió a la ciudad. Tal vez Barcelona podría darle la respuesta.


[Bien, bien... tengo en mano mucho para escribir. Poco a poco transcribiré las crónicas de esa partida tan divertida... Espero que la disfruteis aquellos que las leais! Un abrazo.]
July 02

Are You the One?

Are you the one?
The traveller in time who has come
To heal my wounds to lead me to the sun
To walk this path with me until the end of time

Are you the one?
Who sparkles in the night like fireflies
Eternity of evening sky
Facing the morning eye to eye

Are you the one?
Who'd share this life with me
Who'd dive into the sea with me
Are you the one?
Who's had enough of pain
And doesn't wish to feel the shame, anymore
Are you the one?

Are you the one?
Who's love is like a flower that needs rain
To wash away the feeling of pain
Which sometimes can lead to the chain of fear
Are you the one?

To walk with me in garden of stars
The universe, the galaxies and Mars
The supernova of our love is true

 

[jope mira con que canción me topo... sobre todo estos días... ademas, con lo que me transmite Sharon cantando... u___u
La canción: "Are you the one?" de Timo Tolkki cantada por Sharon Den Adel
Os la recomiendo para esos dias sensibleros... un abrazo]

June 20

Otra oportunidad (Crónicas de Helena VI)

Helena entró a casa dando un portazo. Se alegró de que no hubiera nadie. No tenía ganas de hablar ni dar explicaciones.
- Imbécil... - susurró dejándose caer encima de su cama.
La muchachita encendió la minicadena y puso la música no muy alta. Echaba de menos a Alex. Tenía ganas de verla y volver a salir como hacían ellas. Esperaba que aquellos momentos nunca se perdieran.
<<Luego les llamaré. A Alex y a Layla.>>
En ese mismo instante el teléfono comenzó a sonar. En la pantalla se leía: "Hector".
- Vaya, vaya...
Helena descolgó.
- ¿Sí?
- Helena...
- Claro, ¿Quién si no iba a cojer mi teléfono? - respondió ella con acidez. - ¿Qué quieres?
- Oye, qué igual antes...
- Héctor, déjalo, ¿Vale?
- Pero...
- No me interesa la tontería que vayas a decirme ahora. - Helena suspiró. - No me interesa lo más mínimo.
- Había pensado que podríamos vernos ahora un rato y hablar. Ya que no tienes clase y... seguro que te has encerrado en tu cuarto con música.
- Pues no. Estoy ocupada ahora mismo y me es imposible verte. Además, tampoco me apetece.
- Bien, como quieras. - respondió el escuetamente. - Helena, lo siento...
- ¿Qué es lo que sientes? ¿Por cuál de todas tus acciones me estás pidiendo disculpas ahora?
- Por todo, supongo.
- ¿Supones? - Helena frunció el ceño. - Eso es todo lo que tenía que oir entonces.
La joven colgó el teléfono.
- ¡¡Imbécil!! Es un maldito imbécil...
Se acomodó en la cama y cerró los ojos. Sí. Tenía muchas ganas de abrazar a su pequeña Alex.
June 17

Lilith, Eva y Pandora. Volvemos al mito.

Lilith
El Talmud describe a Lilith como una bella y encantadora fémina de ondulada cabellera. Una mujer seductora. Se cuenta que fue la primera compañera de Adán creada de barro, igual que él, y que cuando este deseaba yacer con ella, Lilith le respondía: "¿Por qué he de yacer yo debajo tuya? ¿Acaso eres superior? ¿No fui forjada en el polvo, igual que tu?"
Cansada de que Dios no atendiera sus reivindicaciones, abandonó el Paraíso. A partir de este momento se le ha considerado la reina de los súcubos por alinearse en le bando enemigo al abandonar el Edén. Y de ahí paso a ser una perversa ninfómana que seducía a los hombres y luego los estrangulaba. Esta condición diabólica también le ha llevado a ser considerada la Reina de los Vampiros. Es en esa encarnación en la que Lilith se asimila a diferentes divinidades de la mitología clásica: Lamia, Empusa y las lamias, hijas de Hécate, reina de la brujería; harpías y gorgonas entre otras.



Eva
Esposa de Adán, la segunda, que fue creada a partir de su costilla, por lo cual se suponía que sería más sumisa.
Así fue, excepto por su desobediencia a Dios al cometer el pecado original y comer el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal. Se cree que la maldad llegó al mundo a través de su mano. Este es un tema harto conocido, creo que no tengo que decir mucho más.

 



Pandora
En la mitología griega Pandora fue la primera mujer creada por Zeus como parte del castigo a Prometeo por haber desvelado el secreto del fuego a la humanidad.

Epimeteo era el responsable de dar rasgos positivos a todos y cada uno de los animales. Cuando llego el hombre ya no quedaba ninguno por lo que Prometeo, su hermano que creía que el hombre era un animal superior, decidió entregarle un don que ningun otro poseyera. De este modo Prometeo robó el fuego a Zeus y se lo entregó al hombre. Zeus enfureció y creo a Pandora que fue llena de virtudes por todos y cada uno de los dioses. Hermes le entregó una caja que no debía abrir nunca. Zeus se la entregó a Epimeteo que se quedó
 prendado de ella y la tomó como esposa sin escuchar a Prometeo cuando le previno sobre aceptar regalos de Zeus. Epimeteo pidió a Pandora que nunca abriera la caja que los dioses le habóan dado pero ella, curiosa, la abrió, dejando escapar a todas las desgracias humanas y cuando quiso tapar la caja sólo quedó dentro la esperanza.

Es otra forma de hacer creer, esta vez a través de la mitología clásica, que la esencia del mal ha estado desde siempre presente en el género femenino. La mujer fue la puerta de entrada del mal al mundo desde su creación. Doctrina, mito, leyenda... diferentes formas de transmitir lo mismo.

June 15

Otro cuento de hadas

Hace mucho que no escribo nada y la verdad es que tampoco las musas me acompañan. Será que no estoy haciendo lo que tengo que hacer o que no valoro lo que tengo que valorar y por eso mi inspiración prefiere marcharse de juerga con los dragones antes que venir a hacerme compañía. ¿Quién sabe?
Lo cierto es que ultimamente no estoy acompañada tampoco por razón ni lucidez y me dejo llevar por lo que siento e intento no pensar (Lo intento, lo intento...). Y aunque no me de cuenta, parece que me siento hasta contenta. Sonrió a diestro y siniestro y parezco un angelito escapado de los cielos. Me veo como esas princesitas de los cuentos que se asoman a la ventana, ven brillando sol en el azul del cielo y a su galante caballero lidiando con los dragones (sí, esos que se van de farra con mi inspiración) y me siento un poquito más feliz.
No, no pienso, sólo me dejo llevar. Pero no olvido y siento, siento con el alma.
Si al final va resultar que sí soy una princesa y estoy viviendo, sin notarlo, mi particular cuento de hadas.
Ah... la felicidad de mi utopía.
Bien cierto es que solo somos felices cuando nosotros mismos nos dejamos serlo....

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June 05

Seguiré matando las noches

El tiempo es efímero y pasa rapidamente aunque a veces no nos demos cuenta. Menos mal que aun tengo memoria y por mucho que los años, los meses, las semanas y los días pasen tu siempre estás a mi lado, en mi mente, en mi corazón. No hay mayor honor que el recuerdo a aquellos que nos dejaron. Y a ti te debo el mayor de los honores.

Siempre viva en mi recuerdo.


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May 10

El poder de la Ira VI

Laura se despertó en una cama de hospital.

- ¿Dónde estoy?

El niño rubio le miraba sentado en una silla. 

-¿Y tú que haces aquí? Vete, enano. - resopló Laura.

- Lo mataste. Y no sólo a él. Asesina.

-¿Qué dices? 

- Lo mataste. Mataste al tío.

- Qué tonterías estás diciendo... ¿Qué...?

La puerta se abrió y entro un hombre que no conocía. Se sentó en la silla que estaba junto a la cama que estaba vacía desde el momento en el que se abrió la puerta.

- Señórita, soy inspector de policía. Me alegro de que se haya restablecido. - El hombre parecía educado y le sonrió con amabilidad. - ¿Sabe lo que ha ocurrido?

Laura negó con la cabeza. Su madre. Su tío. La tormenta. El balcón. No podía respirar. Esa angustía... Meneó la cabeza, como si sacudiera todos aquellos pensamientos.

 - Su tío ha muerto. Recibió una fuerte descarga eléctrica, según parece por la fuerte tormenta. Estaba en el balcón, y usted cerca de él. Debe dar gracias de seguir con vida. ¿Qué hacía en el balcón exctamente?

- Acababa de llegar del bar, se encontraba mareado y alterado y salió al balcón a que le diera el aire. Yo estaba practicamente a su lado, acabando la cena.

Laura se miraba las manos. No podía creerlo. El hombre se levantó.

- Tengo entendio que no se llevaban muy bien. - dijo el inspector mirando la herida de la boca y las marcas de los dedos que llevaba en el cuello.- Bueno, esté tranquila, no ha sido culpa suya.  ¡Ah! Lamento tener que decirle esto también. Su padre falleció ayer.

- ¿Falleció? - Laura se quedo lívida. - ¿Qué... qué ocurrió? 

- No sé sabe. No fue un ataque, no estaba realmente enfermo. Simplemente, dejo de vivir. Su corazón dejó de latir sin motivo aparente alguno.

La joven no sabía que decir.

- Bueno, lo siento mucho, señorita. Espero que se recupere pronto.

El hombre desapareció. Laura no fue capaz de llorar. El niño apareció a su lado.

- Laura, fuiste tu. Lo mataste tu. Y a mi también. Tu odio me hizo morir.

- Déjame en paz, maldita visión de los infiernos. Yo no hice nada.

- Pero hija...

- ¡No soy tu hija, porque tu no eres mi padre! ¡Mi padre está encerrado en un psiquiátrico! ¡¡Vete!! ¡Y no vuelvas nunca!

El chiquillo desapareció como por arte de magia y las palabras retumbaron en su cabeza : "Mi padre está encerrado en psiquiátrico"... Mentira, su padre se había ido. La había vuelto a abandonar, esta vez definitivamente. Para siempre.

Laura se acomodó en la cama y cerro los ojos. Era libre. Ahora, de golpe. ¿Qué iba a hacer? Se levantó y fue al baño. Se arrodilló y vomitó en el retrete. Se quedó ahí, en el suelo del baño sentada, llorando. ¿Ahora que iba a hacer? Su odio era inmenso. La habían abandonado del todo. Y esa soledad le daba mucho más miedo que las palizas de su tío.



El poder de la Ira V

<< Martes. Resgresaba de la escuela. Entró a casa.ç
- Mamá, ¡ya estoy aquí! - dijo mientras dejaba la mochia en el suelo de la entrada. Se quitó el abrigo. - ¿Mamá?

Se asomó una por una a las habitaciones hasta que se topó con una escena increible. En el baño. La banqueta de la cocina volcada. Y centrímetos por encima pendía el cuerpo de su madre.

Muerta.

Laura rompió a chillar sin moverse, sin poder apartar la visa de la escena hasta que un vecino, nunca supo quien, la sacó del baño. >>

- Fuiste... tu... - logró apenas articular Laura con las manos de su tío alrededor de su traquea.

- Sí. Tu madre tampoco sabía tenerme contento. Nunca me dio el dinero suficiente para pagarme la ronda y echar unas partidas. Aquel día, me enfado contestándome. Tuvo su merecido - y apretó un poco más el cuello de la joven.

Laura comenzaba estar muy cansada. No podía respirar. Todo se nublaba. Un escalofrío la recorrió, como una descarga eléctrica y en el cielo un fulgor se vio. Comenzó a llover con fuerza. Laura seguía pugnando por soltarse y respirar pero su tío, impasible, seguía apretando.

- Ca... bronazo... - atinó a balbucear Laura.

Un rayo cayó sobre y se fue la luz del edificio y de la calle. Se quedó todo a oscuras. Laura apenas podía mantener los ojos abiertos, pero cada relampago que caía iluminaba la cara de su tío, ese rostro lleno de feliz satisfacción mientras el aire no llegaba a los pulmones de su sobrina. Llegó un punto en el que Laura no sabía si había vuelto la luz, o había muchos rayos... Unicamente distinguía la faz de su tío, sonriendo. En un instante, la expresión del hombre cambió a un rictus de sorpresa y dolor. Laura sintió un fuerte golpe en el pecho y empezó a toser mientras caía al suelo del balcón intentado aspirar todo el aire que pudiera.


Laura se quedo tirada en el suelo, sin saber que había pasado exactamente.

El poder de la ira IV

Estaba decidida. Tenía que irse. No sabía como ni a dónde. Pero tenía que marcharse. Laura se arrastraba por las aceras, vagando sin rumbo, como un fantasma.

Se marcharía lejos.

Finalmente decidió regresar a casa. Tenía que limpiar y preparar la cena antes de que su tío regresara. Confiaba en que se entretuviera en el bar hasta tarde y llegara tan borracho que no se preocupara por nada excepto por conseguir llegar a la cama. Pero por si acaso dejaría todo listo y preparado. Así no tendría motivos para pegarle y si lo hacía, ella no tendría remordimientos para poder odiarle.

En el portal se encontró con el vecino de arriba, que le dirigió una mirada hosca y musitó un saludo que ni siquiera llegaba a rozar los límites de la mera educación.

Entró en casa. Se afanó limpiando cada habitación. Cuando terminó, se dirigió a la cocina y empezó a preparar algo para cenar. Por el balcón abierto de par en par entraba una suave brisa. Brisa de tormenta.
 De repente oyó abrirse la puerta y salió al pasillo para saludar a su tío.

- Tío, la cena ya casi es...

No pudo terminar la frase puesto que su tío, borracho, descamisado y tambaleandose, acababa de abofetearla haciéndola retroceder casi hasta el balcón. Laura se estremeció. Un cúmulo de nubes comenzaban a agruparse, el cielo comenzaba a oscurecerse.

- ¡Jodida niñata! ¡No sirves siquiera para cocinar! - se acercó y volvió a golpearla en la cara- ¡¿Qué has hecho durante toda la tarde?!

Laura, asustada y temerosa retrocedió hasta chocar con la barandilla del balcón. El cielo estaba completamente negro. Él se acerco y la cojió del cuello.

- ¡Has estado perdiendo el tiempo, vagueando! ¡¡Eres más inutil que tu madre!! - le gritó mientras apretaba sus manos alrededor de su cuello más y más. Laura comenzaba a no poder respirar y agitaba los brazos intentando zafarse de su tío. - Tal vez debieras acabar como ella. ¡Igual a ti también tendría que ahorcarte, maldita zorra!

Laura abrió los ojos. La escena volvió a su mente.